Con los comentarios de algunos visitantes, se puede guiar esta continuación del primer post. Es cierto, como comentan tanto en el blog, como en directo, tomando café esta semana, con algunos lectores, que siguen existiendo los nichos de wargameros, pero su edad media crece y crece, y sobre todo se van convirtiendo en grupos más aislados. Aunque alguna marca como MMP y GMT sigan produciendo wargames, el numero de novedades por año es mucho menor. Ha cambiado el estilo de los wargames, centrado ya más en reglas sencillas, con fichas de plástico más espectaculares y llamativas, o utilizando cartas. O si no, centrándose en juegos más grandes, más caros, encaminados a jugadores ya cuarentones que tienen su dinero, y que juegan a un par de sistemas, para no tener que aprenderse veinte manuales de reglas diferentes, para lo que ya no hay tiempo ni ganas.
Pero llegamos a la parte positiva de los wargames, los juegos de figuras de plomo, tanto en versión histórica, como de ciencia-ficción y fantasía. No me refiero a Warhammer, que estaba ya bien establecido desde hace muchos años, sino en toda una nueva generación de juegos, que esta atrayendo a jugadores de rol, y wargameros de tablero (yo mismo) que se cambian a coleccionar figuras de plomo. Unen la espectacularidad de las figuras, que representan mucho mejor las situaciones que unas fichitas de cartón, gracias al auge de las simulaciones tácticas, por encima de las operacionales o estratégicas, a unas reglas que ahora son mucho más trabajadas. Son juegos como el Flame of War, que simula combates tácticos en la segunda guerra mundial. Es ahora mismo el vicio numero uno de un montón de aficionados a las figuras de plomo, aunque del mismo no me convence el tener que ir comprando más y más manuales, uno para cada tipo de ejercito en según que momento de la guerra. Un ejemplo: los diseñadores de Infinity, o al menos alguno de ellos, jugaba a ASL, y eso se nota en las reglas, que aun siendo, evidentemente, mucho más sencillas mantienen un estilo similar a ese clásico wargame.
Así, vemos que cantidad de gente juega a temáticos, y que cada vez salen más juegos diferentes, mientras los wargames siguen aprovechando reglas y sobre todo series de wargames, donde solo cambian los escenarios. Por otro lado, juntando figuras de plomo, cada vez mejor hechas, y unas reglas muy bien diseñadas, nacen los wargames de figuras, cada vez con más ventas, y que producen un nuevo horizonte para los wargames ... lejos de como eran hace unos años.