domingo, enero 15, 2006

Cine: Lord of War

En realidad Lord of War no es una película. Es casi un monologo. El personaje de Nicholas Cage, Yuri Orlov, un americano de origen ucraniano, esta todo el rato en pantalla. Salvo alguna escena puntual, seguimos siempre la historia desde su punto de vista, y cuando no esta en pantalla, sus comentarios nos guían. Comentarios que ocupan casi toda la película. Dan un aire de documental a la película, sobre todo por la forma en que se expresa, y por que no, por que todo lo que dice esta sacado de las noticias y los libros que han estudiado el trafico de armas y negocios derivados en estos últimos veinte años. Seguir los negocios de Yuri, es seguir la política internacional de estas dos ultimas décadas, vista desde un punto de vista metido de lleno en cada situación, en cada país, en cada derramamiento de sangre. Por que es una película sangrienta, muy sangrienta. No vas a ver peleas, ni apenas tiroteos, pero si descubrirás como muere gente, incluso en la escena más brutal de la película, por lo sencilla que es. Una mujer africana, de Sierra Leona, corre desde su campamento de refugiados detrás de un niño. Un grupo de guerrilleros (insultando al concepto correcto de guerrillero) para en un coche, los persigue y con sus machetes matan a los dos, arremolinándose a su alrededor, como hienas, como predadores cobardes que necesitan el grupo para armarse de valor. Esta escena, que vemos de lejos, desde los ojos de uno de los protagonistas (Vitaly, el hermano de Yuri, interpretado por Jared Leto), rompe el distanciamiento del traficante de armas con los futuros efectos de su venta. Hay humor negro, absolutamente negro, no solo por lo incorrecto políticamente de que nos muestras las mayores miserias de algunos países africanos, siempre en tono de comedía, sino por que son sucesos reales, que nos parecen exagerados por el guionista, como el hijo de un dictador paseándose en su cadillac con un AK-47 de oro y dos preciosas muchachas vestidas de vaquero, mientras dispara al aire. Pero son exageraciones de las que hay testigos de su realidad, cuando no fotos. Aun así, las frases son geniales, los diálogos cargados de ironía y brutal realidad, y sobre todo, de inteligencia. Los malos no son tontos, solo ambiciosos, lujuriosos, drogadictos, cobardes o cualquier otro vicio o defecto que podemos encontrar en el vecino del segundo, pero aquí venden armas y gobiernan países o ejércitos. Los buenos. No, el bueno, el único de la película, es un Ethan Hawke, bordando el papel de agente de la Interpol, que incluso Yuri considera una excepción, pues cumple la ley a rajatabla, y hace su trabajo por idealismo. Hay luego personajes grises, como la mujer de Yuri, Bridget Moynahan, haciendo el papel de la muy guapa modelo, aspirante fracasada a actriz y artista, que no quiere mirar ni ver. Hay drogas, hay sexo, hay ambición, hay políticos y militares corruptos, tanto en Ucrania como en los Estados Unidos y en el resto del mundo. Por que la película ataca en varias ocasiones al gobierno americano, y al resto de las grandes potencias, a las que culpa del trafico de armas. En todo momento, se carga lo políticamente correcto, y nos muestra el lado más desagradable, pero desde una forma de ver las cosas, casi simpática. Es una película para llevar a ese conocido intelectualillo de salón, para ver si espabila, y deja de ver el mundo en blanco y negro. El mundo es sobre todo gris, el color favorito de Yuri, nuestro guía. El es corrupto, amoral, no quiere ver la responsabilidad de sus actos, se droga, se acuesta con todas las mujeres que puede y no tiene reparos en verse simplemente como un hombre de negocios, incluso menos mortal que aquel que vende tabaco. Pero también es un hombre enamorado de una mujer, que hizo lo posible por conquistarla, y que no deja que su hijo tenga juguetes bélicos, cuidando y protegiendo a ambos. En Resumen: Imprescindible. Diferente al resto por su ritmo y su montaje, que quizás aleje de ella a los más amantes del cine puro, pero magníficamente rodada si entras en su juego y lo aceptas. Buenas interpretaciones. No se detiene ni un momento, pero hay mucho que contar. Nada más terminar de verla, ponte a leer Diamantes Sangrientos o Corporate Warriors.

1 Comments:

Blogger Soraya said...

Traidor, la viste sin mi! mientras yo me dejaba embaucar por Morfeo (no, el de Matrix no) y aún encima haces una de las mejores críticas que vi en tu blog dejándome los dientes mas largos aún.
Ah! Y aún encima es una película de uno de mis actores favoritos (guapo, buen actor, sexy...), con lo cual, peor me lo pones.

1/15/2006 09:35:00 p. m.  

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